miércoles, 20 de mayo de 2009
La escuché siempre
Un momento estupendo, algo "grosso", que nos pase, es, ya saben, sí, soy un cansón, yo quiero seguir contándolo, los clásicos, el clásico, la música de la cuna, la canción de la merienda, el ponqué; después de mucho tiempo, y olvidarla, hoy escucharla nuevamente, otra vez, juntos, como antes, abrazarse, para siempre. Pero, no esperé mucho tampoco, estuvo, está, siempre, el abrazo, ha sido siempre, desde la primera vez, desde esa tarde, después de mi cumple. Desde que partió, en mi sueño profundo, estuvo, en una lágrima, un café, en "Mariposa Tecnicolor", "Manhattan Skyline", "What I've been Looking For", en mi estudio, mi sedentarismo, yo decía, qué hay mío, en eso tan apurado, común, antipático, que hay que escuchar, porque, "está de moda", porque lo pusieron en la estación Cross Over. "En la calle", ahí va, por supuesto, después de llover, por donde camino, antes, ahora, mis lugares favoritos, los digo una vez más, Emaús, Usaquén, Pasadena, es la capital vanidosa; en mi capuchino, mi tres leches. Por eso toda esa fiesta, todo ese papel, en San Valentín; por eso, cuando la mesa del "Profe", me pidió especialmente, tocarla, en el piano, salió tan sencillo, natural, como si la hubiera escuchado por la tarde. Por eso, esa tarde también, "vamos a hacer fiesta ochentera", "vamos a escuchar los clásicos", estaban todos, pero faltaba algo más, rogando por que volviera, esperando el barco, en el muelle, por siempre también, por toda una generación. En las blancas y negras, fué un angel, caído del cielo, con forma, puedo tocarla, recorrerla, es como yo quería, "efecto Pigmalión"; está aquí para quedarse, esta es su casa; bueno, pues siempre fue su casa, no se marchó, se quedó, hasta de pronto yo no quería recibirla, abrí todo, de par en par, con su vestido, lo compró, "oh yes", claro que sí, se puso los tacones. Estuvo siempre, regresó también. Feliz.
domingo, 17 de mayo de 2009
“Fairytale”
Esta música también se bebe, se goza, y es No. 1 por esta comarca. Bueno, en mi comarca, en mi casa, presentándose entre mi cuadrilla. Y pues, ando aquí, leyendo todo, sobre Alexander Rybak, Melodi Grand Prix, y a ver qué encuentro sobre música de Noruega. Por el momento, la voy a ensayar en mi oficina, no me importa si gusta o no, ya gustó, estamos haciendo fiesta en la casa, y vamos a seguirla en Nepal. La escuché, y me gustó a la primera.
sábado, 2 de mayo de 2009
La gripe “chocolatina”
Pues, todo comenzó, en San Valentín, en Berlín, esa tarde, viendo la orquesta de James Last, y bailado, pues, al final, balando solo, me cogió el sereno, me fuí para la rambla, me provoqué de encontrarme con Tatiana, “New Wave regio”, ahí, me gustó tanto, que me la pasé el resto de la semana, y no me aguanté, y me provoqué de ir a la juguetería, y me provoqué de unos Hershey's, unos Nutella, también de soda, Cinzano, y aquí ando ahora, afiebrado, alucinando, esperando a Marcela, la muchachada, de seda, escarpines, una ronda más, un “Broadway”más.
Bueno, aquí, a campo abierto, exponiéndome, puedo decir que, no entiendo nada de pánico, no salir, no traspasar las fronteras, claro que sí. Pues, no es contagioso,bueno, en este hábitat, que ya está más enfermo, demente, caminando en círculos, no se contagia; de hecho pues, no requiero de cubrirme, o purgarme, ya tengo bastante, con más remedios, o “remiendos”, remasterizados, mezclas, cargados de químicos, u hormonas, “para sentirme mejor”; igual también, estoy consultando con el Chamán, el Nagual, acudiendo, haciendo uso de los recursos, más discretamente, preservando la naturaleza. Y, acudiendo solamente, a la chocolatería, “Full 80s”, el parque Yoyogi, la fiesta de salón, donde pueda estarme, en un “Tatami”, un sofá, disfrutando mis chocolates, mi aperitivo, sin afán, olvidándome de la oficina, el reloj, presente.
Yo, es alucinante, se siente en todo el cuerpo. Bueno, yo también de niño, estaba predispuesto, mi cuerpo es así, nada qué ver con anticuerpos, o vacunas, no. Pues, también, cuando fue de niño el brote, la primera pandemia, esa vez medió fuerte, cuando me daban los accesos, me asustaba mucho, me escapaba, o me ponía como un tomate. Ahorita no hay epidemia, o algo así, de hecho, no creo que pase, al menos en este hábitat, en muchos años, pero es esas, por San Valentín, me pilló, mi cuerpo se acuerda, inteligencia celular, en estado puro; pero, ahora grande, sé qué tengo que hacer, igual, da, con alucinaciones, transpiración, me siento sedado, es chévere, “la gripe de la alegría”, no me provoca quedarme en cama, quiero caminar, gritarlo, en la ciudad, mi ciudad, nuestra ciudad, por Emaús, Chicó, Santa Bárbara, me siento volar, postrarme, puedo ver, sentir, el mundo que ahora ya no existe, los juegos de antes, espacios “Montessorianos”, colores pastel, marino, mis fetiches, mis antojos desde siempre.
Ahora, no he tomado remedios,no quiero hacerlo,no quiero ir al internista, me quedo escuchando al Nagual, ahí estoy, con líquidos, haciendo ejercicios, caminando, en Bogotá se camina, por siempre, el café se toma suave, gentil total; no quiero mezclar,hacer experimentos, consumir, escuchar igual que todo mundo, que porque “es lo que está de moda”, la gripa, igual, se va, se va a ir, dejaré de tener los síntomas, me va a dar pesar, porque es muy divertido, me siento antes con las defensas más vivas, mi cuerpo más atento, quiero más aperitivo, más sobremesa, es único, “it's magic”, viva la movida ochentera, el algodón de dulce, Tatiana, Marcela, me encuentran en La Rambla.
Bueno, aquí, a campo abierto, exponiéndome, puedo decir que, no entiendo nada de pánico, no salir, no traspasar las fronteras, claro que sí. Pues, no es contagioso,bueno, en este hábitat, que ya está más enfermo, demente, caminando en círculos, no se contagia; de hecho pues, no requiero de cubrirme, o purgarme, ya tengo bastante, con más remedios, o “remiendos”, remasterizados, mezclas, cargados de químicos, u hormonas, “para sentirme mejor”; igual también, estoy consultando con el Chamán, el Nagual, acudiendo, haciendo uso de los recursos, más discretamente, preservando la naturaleza. Y, acudiendo solamente, a la chocolatería, “Full 80s”, el parque Yoyogi, la fiesta de salón, donde pueda estarme, en un “Tatami”, un sofá, disfrutando mis chocolates, mi aperitivo, sin afán, olvidándome de la oficina, el reloj, presente.
Yo, es alucinante, se siente en todo el cuerpo. Bueno, yo también de niño, estaba predispuesto, mi cuerpo es así, nada qué ver con anticuerpos, o vacunas, no. Pues, también, cuando fue de niño el brote, la primera pandemia, esa vez medió fuerte, cuando me daban los accesos, me asustaba mucho, me escapaba, o me ponía como un tomate. Ahorita no hay epidemia, o algo así, de hecho, no creo que pase, al menos en este hábitat, en muchos años, pero es esas, por San Valentín, me pilló, mi cuerpo se acuerda, inteligencia celular, en estado puro; pero, ahora grande, sé qué tengo que hacer, igual, da, con alucinaciones, transpiración, me siento sedado, es chévere, “la gripe de la alegría”, no me provoca quedarme en cama, quiero caminar, gritarlo, en la ciudad, mi ciudad, nuestra ciudad, por Emaús, Chicó, Santa Bárbara, me siento volar, postrarme, puedo ver, sentir, el mundo que ahora ya no existe, los juegos de antes, espacios “Montessorianos”, colores pastel, marino, mis fetiches, mis antojos desde siempre.
Ahora, no he tomado remedios,no quiero hacerlo,no quiero ir al internista, me quedo escuchando al Nagual, ahí estoy, con líquidos, haciendo ejercicios, caminando, en Bogotá se camina, por siempre, el café se toma suave, gentil total; no quiero mezclar,hacer experimentos, consumir, escuchar igual que todo mundo, que porque “es lo que está de moda”, la gripa, igual, se va, se va a ir, dejaré de tener los síntomas, me va a dar pesar, porque es muy divertido, me siento antes con las defensas más vivas, mi cuerpo más atento, quiero más aperitivo, más sobremesa, es único, “it's magic”, viva la movida ochentera, el algodón de dulce, Tatiana, Marcela, me encuentran en La Rambla.
martes, 7 de abril de 2009
Dibujando con música (Y loqueando)
(La imaginación es el lápiz con que el niño pinta sus mejores aventuras)
El cofre, los escritos, la revelación última, todo es más claro, cielo, "azzurro", celeste, celestial, mis colores, los colores de Chapinero, Emaús, Chambourcy, los sábados después del colegio, las onces, los juegos en el parque. "Beto", está loco de contento también, esta noche estrena, después de las onces, se va con sus amigos, al Tren, a la caravana, con todo mundo, a recibir a quien esperaba, su favorita, escuchándola, sin parar, en la gramola, en "frecuencia modulada". Buscándola toda la semana, de loco, con su grupo, en la plaza, el foro, haciendo ruido en el salón, "no podemos dar razón", "después"; y esta vez, paseando por la Zona, lo leyó, en el tiramillas, el "Extra"; está aquí, nos vamos todos, el centro de Buenos Aires, el día de la final, en la 5a. Avenida Nochevieja, está lleno de gente, todo celeste, los colores dela Capital, la bandera de Argentina, de Uruguay de Napoli, ahí viene el Tren, gente por fuera, cantos, "El que no salta no la escuchó", "Y dale alegría a mi corazón", "Baila la marcha con cotillón", una sola voz, empujando el mundo, fiesta, faroles, "hojas de papel volando", Cinzano, Martini, los éxitos de la marcha, los nuevos, "Pachanga En Changa", "Baila Caporal", aguante por siempre, la favorita, mi favorita, ojos negros, nickers, está aquí, "encontramos al Libertador", de regreso, en su Capital, a gozar, "a brillar", nos vamos al Obelisco, la Cibeles, el Palacio, un improvisado, un tributo, los clásicos, el sonido del fuego, el "Broadway", como el "Tea 4 Two", un bombón, y detrás viene la música de casa, de las onces; este tipo por fin despertó, yo sabía, entre más tiempo, más ruido, no podía estar cerrado por siempre, podemos salir, a jugar, marchar como antes, todo vuelve a ser como siempre.
El cofre, los escritos, la revelación última, todo es más claro, cielo, "azzurro", celeste, celestial, mis colores, los colores de Chapinero, Emaús, Chambourcy, los sábados después del colegio, las onces, los juegos en el parque. "Beto", está loco de contento también, esta noche estrena, después de las onces, se va con sus amigos, al Tren, a la caravana, con todo mundo, a recibir a quien esperaba, su favorita, escuchándola, sin parar, en la gramola, en "frecuencia modulada". Buscándola toda la semana, de loco, con su grupo, en la plaza, el foro, haciendo ruido en el salón, "no podemos dar razón", "después"; y esta vez, paseando por la Zona, lo leyó, en el tiramillas, el "Extra"; está aquí, nos vamos todos, el centro de Buenos Aires, el día de la final, en la 5a. Avenida Nochevieja, está lleno de gente, todo celeste, los colores dela Capital, la bandera de Argentina, de Uruguay de Napoli, ahí viene el Tren, gente por fuera, cantos, "El que no salta no la escuchó", "Y dale alegría a mi corazón", "Baila la marcha con cotillón", una sola voz, empujando el mundo, fiesta, faroles, "hojas de papel volando", Cinzano, Martini, los éxitos de la marcha, los nuevos, "Pachanga En Changa", "Baila Caporal", aguante por siempre, la favorita, mi favorita, ojos negros, nickers, está aquí, "encontramos al Libertador", de regreso, en su Capital, a gozar, "a brillar", nos vamos al Obelisco, la Cibeles, el Palacio, un improvisado, un tributo, los clásicos, el sonido del fuego, el "Broadway", como el "Tea 4 Two", un bombón, y detrás viene la música de casa, de las onces; este tipo por fin despertó, yo sabía, entre más tiempo, más ruido, no podía estar cerrado por siempre, podemos salir, a jugar, marchar como antes, todo vuelve a ser como siempre.
viernes, 27 de marzo de 2009
Confesiones del Fox
Si yo fuera Fox, no me pedí ser, el Rock, o el Charleston; pues, bien, no tan bien, ahí vamos, mundo ingrato, mundo loco, urgido; un día leí cómo es la música pop en español del futuro, proyección hacia el futuro, "evolución", la misma historia, mezcla, fusión, "carácter", un adefesio; y yo qué hago ahí, yo no hago parte, de hecho, estoy aquí, mirando la música del mundo, "evolucionado", sentado, sin participar, ¿Quién me llama?, ¿O quién me mira?; aquí como un abuelo, de hecho, para el mundo, soy un abuelo, música antigua, de la Gran Depresión, de Chaplin, Frank Sinatra, de "aguaelulo", ahora soy género de "baile de salón", el concurso, las señoras, los famosos, y yo me imagino que pues, nadie quiere sentirse abuelo. Bueno, igual, no importa, me siento marginado, pero chévere, el mundo que se complique, de hecho también, me confunden, me desdoblan, a veces soy "Fox Trot", o "Slow Fox", hasta Charleston; yo sigo siendo yo, un Concorde, un RISC, sencillo, chévere, un 4X4, mi 4X4, tengo cintura pequeña, tengo "savoir faire", me escuchan, me bailan, en tacones, algodón, seda, todavía engo reserva, en clase "Presidente", en la ópera, el Colón, Buenos Aires, París, Tokyo; me quieren todavía, las chicas, señoras, señoritas, pero por supuesto, se sienten a gusto, las más femeninas, o de estrato 6. Me quieren también, la muchachada de ahora, las "tribus", los otakus, las lolitas, me piden, en la estación Harajuku, Retiro, la Rambla, estoy en la onda, en el fetiche; hablando de fetiche, estoy en los clásicos de Gene Kelly, Broadway, Cinzano, me grabaron Glen Miller, Frank Sinatra, Marilyn Monroe, Ray Conniff, Alejandro Sanz, ¿quién más?, tan agrandado yo; bueno, también me requieren en casa, en la calle, en el colegio; la colegiala, por siempre, ochentera, de fucsia, en su capul, sus nickers, sus Mary Janes, de laca, altos hasta el cielo, yo soy su confidente, la acompaño, paseamos por Chapinero, Emaús, el Tren de la Sabana, se vuelve la más linda, una muñeca, una azucena, abriéndose al sol; un escape, un bombón; me siento honrado, cargado de emoción. Qué gusto ser así. Lo único que pido, es que no me vuelvan el fetiche de la colegiala solo, o una moda; yo sigo adelantado a mi tiempo, no paso de moda, esoty cuando quieran, en cualquier momento.
domingo, 15 de marzo de 2009
Música de casa
Pues,sí, ya sé, “lo que venda más”, “mueva las masas”, “se toque en concierto”, “rock de estadio”; hoy, naturalmente, hay necesidades, hay inversiones, como para hacer puentes, la autopista a Riohacha; hay que grabar para la masa, los escenarios multitudinarios, “esas palmas”, “esos coros”; música fácil, rápida, con “fuerza”, “carácter”. Lo largo, al detalle, es para restaurantes; la gramola, para abuelitos, el cuarto de San Alejo. O sea que, me varé, me encarreté, con mis “viejeras”; mis papás tienen razón; para qué compro esos discos tan viejos, hay que escuchar otra cosa. Aquí estoy, escuchando música, de espacio pequeño, familia, de casa, hogar, dándole a la manivela, poniendo algo para conversar, estarme ahí, pasar al asunto siguiente. De pronto, saltos, “el sapito”, “necesito una Coca Cola”, está emocionante, ese sonido, que hay que hacer circular, tan casero, del taller, el paseo colonial, la fuente de soda, se torna profundo, penetrante; ella está cantando, es sal, miel, dulce, coqueta, que no pare la trompeta, las cuerdas, el redoblante; yo también quiero bailar, más manivela, haciendo palmas, canto en la popular, un capuchino, un “tres leches”, un vermouth, un “Campari”, fiesta en mi casa, el Mediterráneo; al final salió una velada inolvidable, que no se termine, hubo parada, “pierrot”, “cheerlader”, pintados, en zancos; mañana voy a ir también. Es, las “viejeras”, la receta de los abuelos, “A Swinging Safari”, “La Pioggia”, el Blues, el Fox, La Candelaria, el Tren de la Sabana, Positano, “Hard Rock Café”; me dieron deseos de hacer dibujos, escribir en Las Onces, una obra maestra, ojazos, un tocador, ella se subió a los tacones de porcelana, una fantasía, con Paul Simon, Los Lobos, etc. Hacen la fiesta, todos internacionales, San Remo, Viña Del Mar, parque Yoyogi, Hyde Park en verano, todos, ingleses, sentados, más palmas, “el que no salta, no la escuchó”. Mejor no voy al estadio, me quedo en mi casa. Arte de casa.
viernes, 13 de marzo de 2009
Black Is "Pink"
Bueno. Anoche, estaba reorganizando mi iPod, más verde, más liviano, borrando canciones sin escuchar, listas, no estaba en mente escuchar música tdo estaba verde, llano, arreboles, mañana un nuevo día. Hoy, a esta hora, hay una nueva revolución, cambio, "hairdo", "Penthouse Party", cambios en la cúpula del "Top 5". Mi nuevo descubrimiento, propio, mío. "Los Bravos", "Black Is Black", un clásico del mundo, entero, vigente, gozándolo, y subiendo, como hace 4 décadas en Europa. Nos cruzamos en el camino en una propaganda, "suena como bien", normal, como encontrando a Terence Trent D'Arby, Lily Allen, "está bien", "aplica para la oficina", haciendo el recorrido estándar, Youtube, Blogger, "Share", y al final "la metió", mi cuerpo la pide, 1a. en "On Demand", ya está en podio, va por el "Number One". Puro suite, 60s, hecho en los 60s, alternando con The Rolling Stones, Cream, "Pisanlov", "Nashville Ramblers, ", bailable, bailándose como hace muchos años, "friday", "campari", dulce, un "Top 5" de bombones.
Pues, no sé, me pone a gozar y a pensar también, caminar, descubirir la música. Después de la propoganda, no estaba buscando de música, me llamó la atención, la busqué por la letra, y se creció, dando los mejores retoños. Pero pues, no es así, never. Yo digo que en mi iPod, caminando, pasa lo más al azar, inesperado, encuentro de detalles, coincidencias, cosas que suenan mías, las quiero para mí, nadie más. O me ponen en evidencia, abriendo un cuenco, en mi máscara. En este caso también, no me quiero apropiar, no me expone, o también ya estoy caminando, con mi piel. Igual, geográficamente, marginado, escuchando lo que diga el sistema, este sistema, rebuscándomela, buscándome mi gusto, mi cultura, afuera como siempre. Mejor, ya no quiero pensar tanto, caminar tanto, ir por más chocolates, o por mi queso, en otro conciento en Berlín; aunque, fué por el concierto de James Last, que herí la tierra más, me metí más profundo, para llegar a Marcela, los juegos, Bogotá, Fox, "La Fiesta del Tren". Bueno, pues, sigue, con Los Bravos, el baile, pensando en una fiesta, con Henry Mancini también, o mi "compi", de la India, de canela, fucsia, frutos rojos, en pasos altos, gitana, alta, inalcanzable, por fin bailar juntos. Como en la canción, echándola de menos.
Pues, no sé, me pone a gozar y a pensar también, caminar, descubirir la música. Después de la propoganda, no estaba buscando de música, me llamó la atención, la busqué por la letra, y se creció, dando los mejores retoños. Pero pues, no es así, never. Yo digo que en mi iPod, caminando, pasa lo más al azar, inesperado, encuentro de detalles, coincidencias, cosas que suenan mías, las quiero para mí, nadie más. O me ponen en evidencia, abriendo un cuenco, en mi máscara. En este caso también, no me quiero apropiar, no me expone, o también ya estoy caminando, con mi piel. Igual, geográficamente, marginado, escuchando lo que diga el sistema, este sistema, rebuscándomela, buscándome mi gusto, mi cultura, afuera como siempre. Mejor, ya no quiero pensar tanto, caminar tanto, ir por más chocolates, o por mi queso, en otro conciento en Berlín; aunque, fué por el concierto de James Last, que herí la tierra más, me metí más profundo, para llegar a Marcela, los juegos, Bogotá, Fox, "La Fiesta del Tren". Bueno, pues, sigue, con Los Bravos, el baile, pensando en una fiesta, con Henry Mancini también, o mi "compi", de la India, de canela, fucsia, frutos rojos, en pasos altos, gitana, alta, inalcanzable, por fin bailar juntos. Como en la canción, echándola de menos.
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